Usted está en : Portada : Opinión Miércoles 23 de febrero de 2005

La Huayca

Paul Spaudo

A comienzos del siglo XIX, transitaban por la Pampa del Tamarugal arrieros peruanos y argentinos, transportando ganado vacuno y mulares desde sus territorios a los centros de consumo de la Provincia de Tarapacá, especialmente a las oficinas salitreras.

Estos arrieros al cruzar la pampa pernoctaban en un lugar que ellos mismos denominaron la "aguada de La Noria", ya que en ese sitio había agua a flor de tierra y la utilizaban para los animales. Uno de los tantos arrieros que pernoctaban en la aguada, enterró en el lugar semillas de sandía y estas con el correr del tiempo dieron sus frutas en forma natural con una cosecha muy prodigiosa.

De la misma forma germinaron semillas del árbol algarrobo. Estos primeros árboles que existieron en la zona se les denominó “Algarrobos de Quisucala", debido a que el Gobierno Peruano comisionó al coronel Quisucala para entregar los primeros terrenos en el sector.

Los primeros colonos descubrieron que el terreno contenía una capa soluble con minerales, pero que despejada esta, el terreno era húmedo. Es así, como comenzaron a preparar el suelo para el cultivo, construyendo zanjas o canales. Estas zanjas recibieron el nombre de Canchones

Como las primeras semillas habían dado buenos frutos, los colonos comenzaron a dedicarse al cultivo de melones, sandías y alfalfa.

En la Guerra del Pacífico y la Guerra Civil de 1891 ya exitían lugares habitados en el área y se mencionan “la Aguada de La Noria, la aguada de Hidalgo, Los Puquios, Cuminalla, San Lorenzo, Huaycazo, Costa Rica, Argentina y España.

A partir de 1874, azoló la zona un bandolero llamado el "Chichero" llamado así, ya que cuando chico vendía chicha en la estación del ferrocarril de Pintados. El chichero, nació en La Noria y cuando abandona el pueblo se unió a un grupo de forajidos que tenían un radio de acción en la zona de canchones, lugar en donde asaltaban y mataban a su antojo, era tanto su furia que en el año 1896 asesinaron a 14 personas en la quebrada de Chacarillas. Esta acción produjo pánico entre los habitantes que vivían dispersos y los obliga a fundar un pueblo para defenderse de la banda. Al pueblo le llamaron La Huayca, que en sinonimia aborigen significa "reunión de gentes"

A fines del siglo XIX y principios del XX se descubrieron las sulfateras, que dieron trabajo a varias generaciones, cuyos descendientes son: Loayza, Morales, Luza, Benavides, García, Núñez, Larocca, Dassori y la familia española Juney Montenegro, que comenzaron un plan de reforestación de algarrobos y tamarugos a gran escala alcanzando a 100 mil árboles. La economía de La Huayca entre los años 1910 al 1940 fue la leña y carbón de algarrobo, sandías, melones que eran transportados por carretas de 9 a 12 mulas. Los ciudadanos alemanes Florich y Muffeler explotaron una viña y elaboraban vinos de excelente calidad lo que permitió que obtuvieran medallas en Bruselas y París.

A partir de la década del 60, los habitantes de La Huayca determinan la explotación del ganado ovino y caprino que se alimentan de la vaina del algarrobo y tamarugo, contándose a la fecha con unas 15 mil cabezas. Hoy La Huayca posee una escuela básica, una junta de vecinos, dos clubes deportivos, una biblioteca, una centenaria iglesia, un salón de venta de artesanía en greda en callecitas poco transitadas y los brazos de los añosos de los arboles dan sombra al visitante.

 
 
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