Usted está en : Portada : Opinión Viernes 10 de febrero de 2006

¿Planificación?

Héctor Varas M., Consultor

Todas las personas relacionadas con una actividad empresarial o prestadora de servicios en alguna oportunidad de su vida laboral o personal han tenido que proponerse metas y objetivos a lograr en un determinado período. La mayoría de los textos de administración abordan claramente que la planificación está relacionada con un sistema de objetivos, políticas, planes de acción, programas y presupuestos. Pero hay factores relevantes que están presentes en nuestro interior cuando planificamos, los que debemos tener presentes si nos compete el rol de liderar estos procesos de planificación al inicio de cada período relevante en nuestras empresas.

Me refiero a las creencias que cada uno de nosotros posee acerca de uno mismo, y los factores que condicionan nuestra capacidad son: conceptos, principios y valores que hemos ido adquiriendo con respecto a nosotros mismos, producto de la experiencia que hemos tenido desde cuando se iniciaron nuestros primeros pasos de socialización a nivel familiar, escolar, universitario, profesional y empresarial que condicionan nuestro comportamiento.

De esta forma, nuestra esencia frente a nuestros seres más cercanos, al universo y a las creencias han ido formando poco a poco nuestro autoconcepto, el que también está presente frente a nuestros superiores, pares y subordinados en todo nuestro quehacer diario. Es más, este autoconcepto determina nuestra autoestima, la cual nos señala de aquello que creemos ser capaces de lograr o no.

En otras palabras, son nuestras creencias las que en algún momento crucial de la planificación pueden limitar las metas empresariales, dado que éstas influyen en las estrategias mentales que actúan en nuestro interior para proponer las metas que deseamos lograr.

La mayoría de los empresarios exitosos dicen que sus grandes negocios han nacido de sus propios sueños que se han propuesto como metas, y han tenido como gran recompensa el logro de éstos. Para ello han perseverado aplicando lo mejor de sí y de esta forma han obtenido sus respectivas metas. Sus estrategias mentales han sido las adecuadas para esos logros, porque han creído en sus capacidades personales y organizacionales para alcanzarlas.

Lo peor que nos podría pasar en el momento personal de proponernos metas es pensar que no somos capaces de lograrlas y el temor nos conduce a renunciar a nuestros sueños. ¿Qué nos limitó? mayormente las creencias que predeterminan nuestro autoconcepto y autoestima. En otras palabras, se va a cumplir el proverbio: "si siempre haces lo mismo lograrás lo que siempre has conseguido". Cuando una planifica se está proponiendo metas a lograr, pero debemos tener claro que en nuestro interior estará la lucha entre nuestra autoestima y nuestros sueños. Se debe recordar que el temor es una emoción que se relaciona con nuestras experiencias pasadas y que tiende a limitar nuestra capacidad de gestión, la que debemos tener presente para generar estrategias mentales distintas para emprender y lograr las metas propuestas.

 
 
 
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