Usted está en : Portada : Opinión Miércoles 22 de marzo de 2006

Prueba cuádruple

Héctor Varas M., Consultor

Rotary Internacional ha cumplido 101 años sirviendo a la comunidad internacional, y también en Iquique está presente desde 1927. Al interior del mundo rotario existe la denominada prueba cuádruple que guía el proceso de toma de decisiones y que es aplicable a cualquier organización o empresa.

Esta la creó Herbert Taylor en 1932, quién posteriormente fue Presidente de Rotary Internacional en el período rotario 1954-1955, producto de una crisis empresarial de una empresa distribuidora de productos de cocina y otros artículos destinados al hogar. Para enfrentar la crisis Taylor se vio obligado de reducir el largo código de ética de su empresa a un rezo de una plegaria corta, que consistió en cuatro preguntas básicas:

De todo lo que se dice o se piensa ¿Es la Verdad?. El responder esta pregunta es muy difícil lograrlo, dado que la verdad sólo es posible para Dios, porque siempre la evaluación de la verdad va a estar sesgada por nuestro rol en la organización y en la sociedad. Por ello, necesita una gran ejercitación para su aplicación y también una relativización de ella de acuerdo a nuestro credo de fe, visión cultural, y si está realmente desprovista de nuestros intereses personales y egoístas. Taylor confiesa que estuvo ejercitando la prueba cuádruple durante 60 días, e incluso estuvo a punto de arrojarla al cesto de basura. Sólo una vez que se convenció la compartió con sus colaboradores.

La segunda pregunta ¿Es equitativo para todos los interesados? Esta pregunta nos orienta a satisfacer los intereses de todos los colaboradores, clientes y propietarios de la empresa. En otras palabras, una empresa que mantiene por política la equifinalidad (satisfacer a todos sus grupos de interés) en todas sus decisiones hará una empresa próspera en el tiempo con su respectiva viabilidad.

La tercera pregunta o prueba ¿Creará buena voluntad y mejores amistades? El hecho de enfrentar este cuestionamiento persigue aumentar en las decisiones nuestra tolerancia, comprender, escuchar. Y especialmente aplicar la sabiduría que el dudar no es debilidad, especialmente si esto puede beneficiar a los demás al consultar a nuestros colaboradores, pares y superiores.

La cuarta y última pregunta ¿Será beneficioso para todos los interesados? Desde este punto de vista el "Beneficio" no debería ser comprendido sólo en lo material sino que su sentido es más profundo, desde lo ético. La búsqueda de beneficios esperados por los grupos de interés de nuestra empresa nos obliga a satisfacer necesidades justas, equilibradas y tolerantes. El hecho de hacer los esfuerzos para encontrar un objetivo generoso obliga a nuestra inteligencia a esforzarnos para encontrar caminos enriquecedores espiritualmente y esto surgirá únicamente si las soluciones que se tomen pasan primero por decisiones justas, luego por el equilibrio de esa justicia, es decir, una justicia comprensiva y tolerante y no represiva y castigadora. Finalmente, esa justicia, debe pasar también por el saber oír y comprender la situación de cada una de las partes.

Por último deseo señalar que de acuerdo a lo mencionado por Herbert Taylor, que la aplicación de la prueba cuádruple en su empresa significó que el haber tenido deudas por US$ 400.000 (dólares) y sólo con un crédito de US$ 6.000.- de disponibilidad para salir de la quiebra, se logró revertir la situación de la compañía y en dos décadas saldó sus deudas y pudo pagar a sus accionistas más de un millón de dólares en dividendos. La inversión del tiempo y la autodisciplina de la aplicación de la prueba cuádruple les permitió lograr las metas y su merecida recompensa.

 
 
 
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