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Martes 24 de noviembre de 2009
Amarraron a comerciante a la cama y lo asesinaron

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"Fue una mujer". Es lo último que alcanzó a decir el comerciante Joaquín Alfaro Díaz antes de morir después de ser apuñalado por desconocidos en el interior de su casa, ubicada en la calle Pedro González con Playa Brava.

El crimen se transforma en uno de los más impactantes durante el último tiempo, ya que el trabajador de 61 años fue amarrado de pies y manos en su cama y luego lo atacaron con dos puñaladas en el abdomen.

El caso se transforma en un verdadero puzzle para la policía, ya que no existe ningún indicio de uso de fuerza en la puerta principal de la casa, ni tampoco en el dormitorio.

Sin embargo, se está investigando si se trata de un robo con homicidio o un asesinato.

Todo indica que podría tratarse de personas que la víctima conocía y no se descarta que sea una mujer que estuvo con el comerciante en su dormitorio.

Joaquín Alfaro era propietario de la botillería El Vecino, además de un local de internet y arrendaba habitaciones a universitarios. Su casa estaba ubicada al lado de la pensión.

Cerca de las cuatro de la madrugada sus arrendatarios escucharon los gritos desgarradores del comerciante. Corrieron hasta su dormitorio y se encontraron con el dramático panorama. Estaba amarrado a su cama de pies y manos con una malla y presentaba dos puñaladas en su abdomen. La puerta de la vivienda estaba abierta.

Lo trasladaron de inmediato hasta el hospital donde falleció a las 6 de la madrugada producto de las graves lesiones.

Cuando lo encontraron los arrendatarios alcanzó a decir que había sido una mujer la agresora.

Pero hasta el momento es la única pista que existe. Sin embargo, los detectives de la Brigada de Homicidios están periciando el teléfono celular de la víctima.

Durante toda la mañana realizaron peritajes en el domicilio donde ocurrió el hecho y empadronaron el sector, como también a los estudiantes que viven en la pensión.

 

PUÑAL

 

En el dormitorio encontraron el cuchillo utilizado en el crimen, como también un par de guantes quirúrgicos y una jeringa.No se descarta que la víctima trató de robarle el dinero que guardaba en su pieza.

En las indagaciones que efectuaron los detectives, empadronaron a un grupo de colombianas que vive en Playa Brava frente a la Universidad Arturo Prat, ya que existen versiones de testigos que en la noche vieron al comerciante conversando con ellas.

El cuerpo de la víctima fue llevado hasta el Servicio Médico Legal para la autopsia correspondiente.

Será entregado a sus familiares y no se descarta que lo trasladen a la zona central.