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Viernes 26 de febrero de 2010
Militar se suicidó en casa recién arrendada

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Una carta de despedida dirigida a sus padres y a su hijo fue lo único que dejó el cabo segundo del Ejército de Chile, Juan Alejandro Soto Tobar, de 23 años, antes de quitarse la vida al interior del inmueble que recientemente había arrendado para vivir junto a su familia.

 

La misiva fue encontrado al interior de su billetera por efectivos de la Brigada de Homicidios de la PDI, quienes encontraron el cuerpo del uniformado colgado desde una viga con una cinta de nylon atada a su cuello.

 

El descubrimiento del cuerpo ocurrió cerca de las 11 horas en el domicilio asignado con el número 3140 de calle Los Algarrobos, cuando la policía ingresó a la vivienda a través de una orden de entrada y registro solicitada por un fiscal.

 

AUSENCIA

 

La búsqueda del ex militar perteneciente a la Segunda Brigada Acorazada "Cazadores" de la Sexta División de Ejército, comenzó el miércoles, una vez que éste no se presentara en la unidad para cumplir con sus funciones diarias.

 

Sus antecedentes de enfermedades depresivas llevaron al alto mando de la institución a estampar una denuncia en la Primera Comisaría de Carabineros por presunta desgracia.

 

Simultáneamente informaron de lo ocurrido al personal de la Policía de Investigaciones, quienes iniciaron la búsqueda del uniformado.

 

ARRIENDO

 

Tras recopilar algunos antecedentes sobre los lugares que diariamente frecuentaba Soto Tobar, se estableció que el militar había arrendado recientemente una vivienda en el sector sur de la ciudad, con el propósito de traer a su familia desde el sur.

 

Según Juan Vásquez, esposo de la propietaria del inmueble, el militar había alquilado la casa el día viernes, pero no pudo ocuparla porque faltaba hacerle aseo.

 

"Mi señora estuvo todo el fin de semana limpiando el lugar para entregársela al joven y no creo que a su llegada del Perú, pueda imaginarse la tragedia que ocurrió en este lugar", dijo Vásquez.

 

El hombre se mostró impactado por lo ocurrido al igual que vecinos del lugar, a quienes les llamó la atención el fuerte olor que emanaba del lugar.

 

DEPRESIÓN

 

El ex cabo segundo Juan Alejandro Soto Tobar atravesaba por una fuerte depresión al parecer de índole sentimental, según la policía existían antecedentes respecto a que el infortunado mantenía un tratamiento y una interconsulta en siquiatría por cuadros depresivos.

 

La institución lamentó la muerte del uniformado y realiza los trámites para que el cuerpo de Juan Soto Tobar sea trasladado al sur del país para ser sepultado.