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Sábado 6 de noviembre de 2010
Desembarco de Pisagua

Diego Dublé Almeida en su Diario de Campaña, en relación al desembarco de Pisagua, que ocurre, el 2 de noviembre de 1879, escribe: "Noviembre 1º 1879. A las 2 p.m., ha habido una reunión a bordo del Amazonas de todos los jefes del ejército y de la marina, con el objeto de darles conocimiento del plan de desembarco de nuestras fuerzas en las costas peruanas. Esta reunión fue presidida por el Ministro de Guerra Don Rafael Sotomayor, y asistieron: general en jefe Don Erasmo Escala, jefe de Estado Mayor Don Emilio Sotomayor, y asistieron a ella todos los primeros jefes de cuerpos, los comandantes de buques de guerra y transporte. El general Escala, en pocas palabras, manifestó que para el desembarque simultáneo en Pisagua y Junín se había organizado una división especial que se dirigía en la forma expresa en las instrucciones que repartiría a cada uno de los presentes el comandante Dublé Almeida; que estando a 50 millas de la costa y dado el andar del buque más poltrón de la escuadra, el Abtao , estaríamos en Pisagua próximamente a las 2 o 3 de la mañana del día 2; y, por último , que esperaba del patriotismo, valor y entusiasmo de los jefes el éxito satisfactorio de las operaciones que debían realizarse en pocas horas más. El comandante del Amazonas Don Luis A. Lynch expuso que no nos hallábamos a la altura de Pisagua, como lo había expresado el Sr. General, sino a 20 millas al norte de ese puerto. El comandante del Amazonas Don Manuel Thompson, en tono violento, manifestó que nuestra situación era a la altura de Pisagua, como él le había manifestado al general en jefe, y que no permitiría, que pusiera en duda o negara su aseveración el capitán Lynch. Don Rafael Sotomayor hizo cesar la discusión que se había iniciado entre los jefes nombrados de la marina, expresando que cualquier error pequeño que hubiera en las informaciones respecto al lugar donde nos hallábamos, no sería inconveniente para el éxito de la operación que debía tener lugar. La reunión se disolvió y los jefes regresaron a sus respectivos buques, poniéndose éstos inmediatamente en marcha con rumbo al Este. Pocos momentos después que el general en jefe se retiró de la reunión, fui llamado a la cámara de éste. Allí estaba el comandante del batallón Navales, coronel de guardias nacionales Don Martiniano Urriola, y el general me dijo lo siguiente: "Comandante, el coronel Urriola me dice que el personal del cuerpo que (me) manda se compone de artesanos, fleteros y jornaleros y como el desembarque en Pisagua ha de causar numerosas bajas, me pide que este cuerpo (que) está designado para hacer el desembarque, sea cambiado por otro. Encontrando justas las razones que expone el coronel, UD. Designará otro cuerpo para sustituir al Navales en el desembarque de Pisagua".

Para el desembarco de Pisagua se destinaron 4.890 soldados, otro tanto fue enviado a Junín (2.175 hombres) y el resto quedó en la reserva de la flota. A las 7 de la mañana, del 2 de noviembre de 1879, se siente el primer disparo del Cochrane al fuerte sur; O´Higgins le acierta una granada, la Magallanes y la Covadonga disparan al fuerte Norte. Se iniciaba la mayor operación anfibia realizada a la fecha. A las 9.30 comienzan desembarcar escalonadamente en las playas de Pisagua los contingentes de soldados chilenos protegidos desde el mar por buques de la Escuadra, ante la defensa que hacían desde tierra las fuerzas de la alianza Perú-bolivianas para evitar la ocupación de la provincia de Tarapacá y sus cantones salitreros. En el tercer desembarco, a las 12 horas se pone en completa derrota al enemigo. A las 15 las naves que silenciaron sus cañones vieron como el Teniente Rafael Torreblanca del Regimiento Atacama, clavaba la bandera chilena en un poste de Alto Hospicio.