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Se cumplen 25 años de la canción más simbólica para la juventud chilena que a pesar de su origen, es un himno de una realidad social que se vocea hoy con miles por los jóvenes. La explicación, la entrega la situación educativa que ha permanecido incólume, desde la privatización educacional de la dictadura militar y que fue continuada y ampliada por los gobiernos de la Concertación. Actualmente estudiantes secundarios, universitarios y profesores, cuestionan la educación nacional, este problema no es de hoy, basta recordar los paros docentes de 1992, 1994, 1996, 1998, 2000, 2008, todos por mejoras salariales y con la alerta de defender la educación pública que a la sazón no existe, porque lo que queda es la educación municipalizada. Por otro lado, los secundarios desde 1999 y 2000 con el mochilazo y sus demandas de pase escolar, se inauguran como nuevos actores del proceso social de reivindicación, su cénit se alcanza el 2006 con la rebelión pingüina. También, los universitarios, que han sido la voz social de Chile desde el siglo XX, demandan una defensa de la educación superior desde los años ochenta y noventa, teniendo incluso estudiantes muertos, como Daniel Menco (1999). Estos conflictos fueron en gobiernos de la Concertación y no fueron resueltos, como el acuerdo político del gobierno de M. Bachelet y la Alianza por Chile, que se tradujo en la redacción de la LGE, como superación al conflicto del 2006, pero los estudiantes y profesores estallan otra vez en el 2011 con demandas parecidas. Entonces, la respuesta viene desde la sociología histórica, actualmente, se asiste a movimientos sociales que cuestionan el modelo de privatización educativa y proponen la defensa de la educación pública, que tuvo Chile, hasta 1981. Este modelo se basa en una jibarización del estado en la educación, sin regulación alguna del lucro en sostenedores y universidades privadas. Estos conflictos, iniciados en mayo, tienen un contexto y por ello, continúan y crecen en la ciudadanía, que no se siente representada, por ello, no sólo se rechaza al gobierno, sino también a la Concertación, dado que hay una responsabilidad en la continuación del modelo desde 1990, sino sólo basta escuchar sus gritos y pancartas. El contexto de la asimetría social en Chile es clave, se cuestiona la igualdad, la Fundación Sol (2011) señala que hay un 77% de trabajadores contratados con sueldos hasta $300.000, la Cámara de Comercio, apunta que Chile es el país con menor percepción de felicidad en América Latina (67.7%), los sucesos de La Polar e Hidroaysén han golpeado y a ello se agrega la crisis en educación. El Presidente Piñera señala "la gente está muy consciente de sus derechos, está muy empoderada, a veces está muy impaciente", la Iglesia Católica llamó al unidad nacional y estos registros muestran una preocupación, que se percibe en una gobernabilidad con baja legitimidad (Mario Garcés:2011), se debe recordar que los estudiantes universitarios, fueron los veteranos pingüinos del 2006, se informan digitalmente, realizan un Triller frente a La Moneda, publican en youtube , sin embargo concuerdan en algo con los adultos , la letra del "baile de los que sobran", sigue explicando la realidad de la juventud chilena de ayer y hoy. |
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