Invite I Región

09/08/2003

Huatacondo se resiste al abandono

El nuevo empedrado de Huatacondo fue hecho por los propios pobladores y siguiendo el ejemplo de los ancestros españoles.%

El nuevo empedrado de Huatacondo fue hecho por los propios pobladores y siguiendo el ejemplo de los ancestros españoles.

 

 

Enclavado entre grandes cerros y una abundante vegetación, se encuentra el poblado de Huatacondo, en el extremo sur de la comuna de Pozo Almonte. Conocido como una "cuna de dinosaurios y petroglifos", esta localidad se caracteriza por ser uno de los pocos pueblos del interior de la región cuya población no es aymara, sino descendiente de españoles, lo que queda graficado con su exclusión de las Areas de Desarrollo Indígena en el proyecto impulsado por el Estado.

 

De hecho, de los cerca de 50 habitantes que posee, la mayoría de lleva el apellido Hidalgo, una verdadera dinastía en este pueblo ubicado a 230 kilómetros de Iquique.

 

ESCUELA

 

El proyecto estrella que tiene el municipio pocino para el lejano poblado es la plantación de cítricos en la quebrada.

 

Quienes han visitado el pueblo destacan, además del bello paisaje, el encanto de su gente, razón por la cual el propio municipio pocino ha centrado sus esfuerzos en evitar el despoblamiento no sólo de Huatacondo, sino de muchas localidades que han quedado fuera del desarrollo de la urbe. "La escuela incluso estuvo a punto de ser cerrada por falta de alumnos", sostiene el alcalde Augusto Smith, quien, convencido de que si el establecimiento cierra sus puertas, el pueblo está destinado a la desaparición, llevó hasta Huatacondo a una familia con varios niños para que asistieran a clases. Hoy la escuela funciona con siete estudiantes -seis niños y una niña-, quienes participan activamente en todas las actividades sociales que se llevan a cabo en el poblado. El recinto educacional cuenta con una moderna infraestructura y hasta una sala de computación, implementada a través de una donación de la compañía minera Doña Inés de Collahuasi. "Tener un alumno en la escuela nos significa una inversión de 1 millón 200 mil pesos al año", precisa el edil para graficar el esfuerzo que se realiza para impedir que Huatacondo se convierta en un pueblo fantasma.

 

FIESTA

 

Lejos de ello, Huatacondo se prepara para el próximo fin de semana para recibir a cientos de visitantes para la celebración de la fiesta de la Asunción de la Virgen. Para la versión 2003 de la festividad religiosa más importante del año, la localidad estrenará su nuevo empedrado, cuya cuarta etapa fue inaugurada recientemente por el alcalde Smith y el cuerpo de concejales. Las obras, financiadas por la municipalidad, fueron realizadas por los propios pobladores, utilizando materiales de la zona. Con este proyecto denominado "Creando Comuna Con Identidad y Respeto Patrimonial", el municipio se adjudicó el primer lugar del concurso "Buenas prácticas urbanas", destinado a mejorar la calidad de vida en pueblos y ciudades del país, de cara al Bicentenario.

 

CITRICOS

 

Los petroglifos de Tamentica, cercanos a Huatacondo, han sufrido daños irreversibles de parte del hombre.

 

Otra iniciativa tendiente a evitar el despoblamiento tiene relación con el sector productivo, específicamente en la agricultura, que por cientos de años ha sido el principal sustento de los huatacondinos. Augusto Smith explica que consiste en la plantación de cítricos, como limones, pomelos y tángelos, proyecto que también contará con el apoyo de Collahuasi. Asimismo, se quiere dar un mayor impulso al sector turístico, considerando las huellas de dinosaurios y petroglifos existentes en sus cercanías. Para ello, también se requiere del compromiso de la comunidad y los visitantes, pues muchos de estos atractivos lugares han sufrido el deterioro, por daños provocados por el hombre. De esta forma, Huatacondo pretende hacer honor a sus raíces, pero también enterrar manera definitiva el estigma de pueblo perdido en el desierto.

 

Camilo Aravena Arriagada

camiloaravena@msn.com

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