08/02/2004

Dragón: Ese cerro que tranquilo nos mira

El Cerro Dragón forma parte de la historia de Iquique hace 20 mil años.

Sólo por su historia, morfología y por el valor que tiene para la identidad de los iquiqueños el Cerro Dragón merece ser nombrado Santuario de la Naturaleza.

Esta imponente duna de 320 metros de altura es una de las pocas en el mundo con una forma terminada en punta que recibe el nombre de "seif", o espada en árabe. Las únicas dunas parecidas a este famoso cerro se encuentran en el Desierto del Sahara y sólo alcanzan los 150 metros.

Con su estilizada figura que sobresale entre las casas y edificios que lo rodean, este cerro llama la atención de todos los que llegan a Iquique. Por eso y por el cariño que se ha ganado entre los habitantes, algunos estudiosos afirman que el que no conoce esta duna no conoce la ciudad.

Sabiendo esto, cualquiera pensaría que la tarea asumida por la Comisión Nacional del Medio Ambiente, Conama, de reunir los antecedentes y enviarlos al Consejo de Monumentos Nacionales para que considerase su nombramiento como Santuario de la Naturaleza sería apoyada unánimemente por todos los organismos públicos.

Sin embargo, no ha sido así. Ni el Servicio de Vivienda y Urbanismo ni la seremi de Bienes Nacionales han querido ceder una parte de las 348,7 hectáreas que la Conama consideró parte del proyectado santuario en la presentación.

Pedro Simpertigue, profesional de la Conama encargado del denominado "Programa Cerro Dragón", que busca conseguir el nombramiento del lugar, explica que en este sentido existen intereses económicos de ambas instituciones para comercializar los terrenos del cerro, a pesar del peligro que nuevas construcciones en la ladera podrían implicar para los habitantes.

"Aunque hemos trabajado mucho, aún no hemos podido llegar a un consenso, ni con la seremi de Bienes Nacionales ni con Serviu", confirma desalentado.

 

CORTO PLAZO

 

A pesar de ello, asegura que la presentación se realizará en corto plazo y confían en el buen resultado de la gestión que será asumida por el director regional de Conama, José Bernardo González. "Esta petición ya fue conocida y aprobada por el consejo asesor de Monumentos Nacionales, sólo faltan unos pocos meses para conseguir nuestra meta".

Simpertigue asegura que el nombramiento permitirá proteger al cerro de nuevas intervenciones, pues desde el momento que ocurra cualquier obra que se desee realizar en el terreno, requerirá obligatoriamente un Estudio de Impacto Ambiental.

Sin embargo, el profesional resalta que de no mediar el apoyo de toda la comunidad y el compromiso de las instituciones con su mantenimiento y preservación para las generaciones futuras, la basura y desperdicios se seguirán acumulando en las laderas del cerro.

Además, Simpertigue es partidario de que tanto los motociclistas como los corredores de buggies e incluso los ciclistas que utilizan las laderas del cerro, practiquen deportes en un lugar distinto, pues intervienen el ecosistema y ensucian el lugar.

"Sólo en la pista de buggies existen más de ochocientos neumáticos. Es un atentado contra la naturaleza. Quizás desde el punto de vista de sus propios intereses eso no tenga nada de malo, pero hay que pensar en el bien común", indicó.

Asimismo, es enfático en señalar que en caso de perder sus características formas, el Cerro Dragón no las recuperará. "Actualmente no existen ni las condiciones climáticas ni los vientos que le dieron origen. Si perdemos el cerro ya no se volverá a formar uno igual nunca", destacó.

 

ORIGEN

 

El geosistema conocido nacional e internacionalmente como "Cerro Dragón" es una de las pocas "dunas urbanas" del mundo y se formó hace más de veinte mil años.

Ello ocurrió durante la última glaciación del Cuaternario, cuando se produjo una regresión del mar debido a las condiciones climáticas frías.

Debido a este fenómeno, el mar alcanzó un nivel cercano a los 100 metros bajo el nivel actual. En ese momento, quedó al descubierto una amplia terraza marina cubierta de sedimentos y arenas.

Los sedimentos que cubrían la terraza fueron transportados por el viento hacia el interior, formando una duna muy similar a la actual; con crestas dispuestas en forma transversal a la dirección del viento dominante y con una cresta principal alejada del frente abrupto del acantilado. Los sedimentos disponibles en la plataforma; la terraza marina y el acantilado, resultaron ser factores que se conjugaron para la formación de esta imponente duna.

 

QUE DICE LA LEY

 

La Ley 17.288 establece que cualquier autoridad o persona puede denunciar por escrito ante el Consejo de Monumentos Nacionales la existencia de un bien mueble o inmueble que pueda ser considerado monumento.

Además, según este cuerpo legal, pueden considerarse "Santuarios de la Naturaleza" a todos aquellos sitios terrestres o marinos que ofrezcan posibilidades especiales para estudios e investigaciones geológicas, paleontológicas, zoológicas, botánicas o de ecología, o que posean formaciones naturales, cuya conservación sea de interés para la ciencia o para el Estado".

Para solicitar la declaración de un "Santuario de la Naturaleza", los interesados deben elevar una carta dirigida al Secretario Ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales, acompañada de un expediente técnico sobre la zona.

Además deben indicar en hectáreas la superficie del área que se desea proteger y los antecedentes legales, como propiedad, figuras de protección y uso actual del área.

 

Tania Sagredo Contreras

taniasagredo@yahoo.es


La Estrella de Iquique
Fundado el 1 de Diciembre de 1966
Luis Uribe 452, Iquique, Chile
Teléfonos: (56 57) 399311 - 399313