Año XXXVII - Nro. 12.630 - Viernes 9 de julio de 2004

Artesanos al servicio de los bailarines de La Tirana

Más de treinta años confeccionando botaspara las cofradías religiosas lleva Enrique Pérez Opazo.

"Vienen de todos lugares, su manda deben pagar". Este verso forma parte de la canción "Reina del Tamarugal" que interpretó el grupo iquiqueño Calichal cuando ganó el Festival de Viña del Mar en 1985. Con el paso de los años esta canción se convirtió en el himno de los miles de peregrinos que anualmente llegan al poblado de La Tirana.

Más de trescientos bailarines se dan cita en la localidad que se ubica 90 kilómetros de Iquique y por estos días ya esta siendo poblada por los peregrinos que participarán de la festividad danzándole a la "Chinita" por los favores concedidos.

Pues las actividades de las cofradías se remontan al tiempo de las salitreras y son las primeras en trasladarse hasta La Tirana. La Fe y la devoción que los motiva son a toda prueba.

También muchos son los turistas y visitantes de la fiesta religiosa que ven en estos fieles una verdadero espectáculo, pues sus elegantes y brillosos atuendos sumados a sus acertados movimientos son parte de la magia de esta celebración

Sin embargo, ¿quiénes son los responsables de construir y diseñar los elementos que forma parte de la vestimenta de los bailarines?. Son nada más ni menos que artesanos que en su mayoría han dedicado décadas para perfeccionarse.

 

MASCARAS

 

Uno de los artesanos que se dedica hace más de cuarenta años a la creación de máscaras para las diabladas es Juan Sosa. El recuerda que comenzó confeccionándolas en la ex oficina Alianza, donde un grupo de bailarines le solicitó apoyo, "pues durante el traslado desde la oficina a La Tirana las máscaras de yeso llegaban rotas o quebradas"

Entonces comenzó a pensar de qué material podrían crearse, hasta que se le ocurrió trabajarlas en hojas de lata "y allí comencé, primero como un hobby y en la actualidad es parte de mi oficio".

Explicó que para confeccionar la máscara él tiene unas plantillas que son con las que comienza a bosquejar el producto, luego corta las láminas; para posteriormente comenzar a soldar y unir las partes.

"Además depende de lo que el bailarín desee, pues algunos les gustan con los cachos más largos o con otras figuras".

Añadió que una vez que la máscara está lista se comienza a pintar con esmalte.

"Una máscara se puede llegar a demorar una semana en estar lista. Además, si se le quiere al producto incluir luces eso alarga más el trabajo porque son infinidades de conexiones", puntualizó.

 

REPARACIONES

 

Pese a que lleva va más de cuarenta años trabajando en la confección, manifestó que la labor en los últimos años ha bajado un poco, "debido a que estuve muy enfermo y deje por un par de años la confección, pero ya me repuse y en la actualidad incluso estoy reparando máscaras que son traídas desde Bolivia, y las que son más económicas, pero es otra la calidad", expresó.

Añadió que sus trabajos son realizados con procesos artesanales y las máscaras tienen un valor de entre los 40 y 50 mil pesos.

Entre sus potenciales clientes se encuentran bailarines de la diablada "Siervos de Jesús y María", donde además hay gran parte de su familia que danza.

 

BOTAS

 

Junto a las máscaras, también son importantes las botas de los bailarines. El calzado es parte importante del atuendo de los danzantes.

Uno de los responsables de confeccionar las botas de los bailarines es Enrique Pérez Opazo. El tiene 35 años de trayectoria en ese rubro y él es quien repara y crea el calzado para bailes como las morenadas y diabladas.

"Además, no sólo trabajamos con las agrupaciones locales, sino que también con los bailes de Arica, Tocopilla y Antofagasta".

Añadió que las botas que ellos fabrican tienen una vida útil de diez años, es por ello que los clientes asiduos a su trabajo lo visitan con frecuencia, pero sólo para que se le realicen reparaciones y cambios de goma para cubrir la suela del calzado, "ya que en tres días prácticamente los bailarines las rompen donde danzan sobre el cemento", sostuvo.

 

FIGURINES

 

Las botas más complejas de realizar son las que usan las figurinas de las diabladas quienes exigen que sus calzados sean en ocasiones del mismo color y tela de su trajes, pues ellas son los personajes más "coquetos" de la diablada, por lo que todo su atuendo es de primer nivel.

"Para ello las botas son forradas con tela de "piel mono" (es un género brillate con algunos poros) y es un de los calzados más difíciles de hacer porque hay que tener sumo cuidado de no mancharlo", puntualizó.

Explicó que además, que el hecho que muchos clientes viajen a Bolivia a adquirir calzado, no les ha afectado, puesto que el calzado que allá se realiza tiene como base los elementos sintéticos, lo que provoca que las botas duren menos tiempo "además que en ese país, el carnaval que se realiza es la fiesta que más mueve gente, por lo que cada año se crean nuevos modelos de calzado. Entonces las botas son prácticamente para la temporada".

Añadió que en esta época su tienda se ve repleta de personas que llevan sus calzados para "amononarlos" para la festividad, "ya que como buen chileno a última hora se realizan las cosas", sostuvo.

Sostuvo que las botas tienen un valor de entre los 35 mil y cincuenta mil pesos.

 

ROPA

 

Nolvia Sosa es una de las pocas iquiqueñas que se dedica a la confección de los trajes de las diabladas tanto femenino como masculino. Hace diez años que trabaja en esa tarea la cual realiza con pasión, ya que ella es además una bailarina de la diablada "Siervos de Jesús y María".

Explicó que la iniciativa de confeccionar esos trajes surgió por rebajar los costos de sus propias tenidas "ya que de niña que danzo, por lo que se como son los trajes que se utilizan".

Añadió que una tenida completa de varón ( buzo, capa, pallerín y pechera) tiene un valor que oscila entre los 130 y 180 mil pesos, "ya que parte de esos elementos son bordados con hilos dorados y la gente pide los dibujos el cáliz, dragones, corazones que son diseños dificultosos".

En el caso de la mujer el traje es más económico y esta integrado por los calzones largos, la pollera, blusa y su capa para ellos se requieren de diversas telas dependiendo de los gustos de los clientes.

Añadió que ella fabrica trajes para los bailes de diabladas y sambos caporales, "aunque hago el traje que me soliciten", sostuvo.

 

 

Pamela Izquierdo C.

pizquierdo@msn.com


Luis Uribe 452, Iquique, Chile
Teléfonos: (56 57) 399311 - 399313